Cuando llega la factura de la luz, lo habitual es pensar que toda la gestión del suministro depende de una sola empresa. El nombre que aparece en el recibo y la tarifa contratada suelen reforzar esa idea, aunque el sistema eléctrico funciona de una forma más compleja. La comercializadora y distribuidora electrica cumplen funciones distintas dentro del sistema eléctrico.
En realidad, en el suministro eléctrico intervienen dos figuras distintas: la comercializadora y la distribuidora. Ambas son necesarias para que la electricidad llegue a tu vivienda, pero sus funciones y responsabilidades no son las mismas.
En este artículo te explicamos quién te suministra realmente la energía, qué papel tiene cada actor y por qué esta diferencia es clave para entender tu factura y tu suministro eléctrico.

Comercializadora y distribuidora electrica: dos actores distintos en el suministro eléctrico
La electricidad que utilizas en casa no llega directamente desde la empresa que te envía la factura. Antes de llegar a tu vivienda, pasa por una red de infraestructuras que permiten su transporte y distribución.
En ese recorrido intervienen distintos agentes, pero para el consumidor final hay dos especialmente relevantes: la comercializadora y la distribuidora. Conocer su función ayuda a entender qué aspectos del suministro puedes elegir y cuáles no.
Qué es una comercializadora eléctrica
La comercializadora es la empresa con la que tienes contratado el suministro eléctrico. Es quien gestiona la relación directa contigo como consumidor.
Entre sus funciones principales se encuentran:
- Vender la electricidad.
- Emitir la factura.
- Ofrecer tarifas y condiciones contractuales.
- Gestionar cambios de potencia, titularidad o tarifa.
- Atender consultas relacionadas con el contrato.
El consumidor sí puede elegir comercializadora y cambiarla cuando lo desee, siempre que se cumplan las condiciones del contrato.

Qué es una distribuidora eléctrica
La distribuidora es la empresa responsable de que la electricidad llegue físicamente hasta tu vivienda. Se encarga de la red eléctrica en tu zona y de su correcto funcionamiento.
Sus funciones incluyen:
- Mantener y operar la red de distribución.
- Transportar la electricidad hasta los puntos de consumo.
- Dar de alta nuevos suministros.
- Resolver averías externas a la vivienda.
- Leer el contador y enviar los datos de consumo.
La distribuidora no se puede elegir, ya que está asignada por zona geográfica y actúa como un operador regulado.
Qué papel juega cada una en tu contador y tu consumo
Un aspecto poco conocido es que, aunque la factura la emite la comercializadora, los datos de consumo proceden de la distribuidora.
El contador eléctrico pertenece a la distribuidora, incluso cuando está instalado dentro de la vivienda. Es esta empresa la que:
- Registra el consumo real.
- Asocia ese consumo a un CUPS (Código Universal del Punto de Suministro).
- Envía los datos a la comercializadora para que pueda facturarlos.
Por este motivo, si hay una incidencia en las lecturas del contador o en el acceso a los datos de consumo, la comercializadora depende de la información facilitada por la distribuidora para poder corregirla.
Quien fija los precios y qué parte no depende de tu compañía
Una confusión habitual es pensar que toda la factura depende de la empresa con la que se contrata la luz.
La comercializadora fija el precio del kWh según la tarifa contratada y aplica las condiciones comerciales del suministro.
La distribuidora, en cambio, no fija precios. Los costes asociados a su actividad forman parte de los peajes y cargos regulados, que se aplican por igual a todos los consumidores, independientemente de la comercializadora elegida.
Por este motivo, aunque cambies de comercializadora, el precio de la energía puede variar en función de la tarifa contratada, pero los costes regulados seguirán presentes en la factura. El término fijo tampoco desaparece, ya que está directamente ligado al uso y mantenimiento de la red eléctrica.
A quien dirigirse según el tipo de incidencia
Saber distinguir entre comercializadora y distribuidora resulta especialmente útil cuando surge un problema con el suministro.
En función del tipo de incidencia, conviene dirigirse a un interlocutor distinto: los errores en la factura o los cambios de tarifa deben gestionarse con la comercializadora, mientras que los cortes de luz generales, los fallos en el contador o las averías en la red corresponden a la distribuidora. Las incidencias dentro de la vivienda, en cambio, deben resolverse con un instalador o servicio técnico.
Identificar correctamente el origen del problema permite resolver incidencias con mayor rapidez.
Entender el sistema para tomar mejores decisiones energéticas
Comprender cómo actúan la comercializadora y distribuidora electrica permite interpretar mejor la factura eléctrica y tomar decisiones más informadas sobre el suministro del hogar.
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